El Budismo en Occidente

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Muchos vivimos preocupados por elevar el nivel cultural, haber leído el último Best- Seller, vivir enterado de las últimas noticias, conocer los artistas del momento, tener el vocabulario actualizado, hablar varios idiomas, vestirse a la moda, poseer lo último en tecnología, en fin, estar al tanto de todo. Tal vez no tenga nada de malo, pero si nos preocupamos por obtener una cultura general, ¿por qué  no nos preocupamos por obtener una cultura espiritual? Conforme avance el texto veremos cuáles son los principales fundamentos constitutivos de la Doctrina Budista, además de detallar toda su influencia en Occidente. El argumento muestra la manera en que el budismo ha logrado establecerse en el Hemisferio Occidental y consecuentemente, los efectos y alcances logrados dentro del pensamiento de los occidentales.

Buda

Buda

El budismo (el Buda Darma, o la Ley Buda, como se llama en el Oriente) es una enseñanza universal y contiene un mensaje de inestimable valor para todo el mundo en estos días modernos de lucha y agitación. Algunos especialistas en el tema intentaron introducir el budismo como un sistema puramente filosófico-moral basado en gran parte en consideraciones psicológicas. Pero el budismo es más que una filosofía, pues no logra su comprensión solo de la deducción lógica – aunque no desprecia ni la razón ni la lógica – sino que la utiliza dentro de su propia esfera. Además, trasciende los límites de  cualquier sistema psicológico y la clasificación de las fuerzas o fenómenos psíquicos reconocidos, pues también enseña su utilidad, transformación y trascendencia. El budismo tampoco puede reducirse a un sistema moral válido en cualquier tiempo o una guía para hacer el bien, pues penetra en una esfera más allá del bien, del mal que trasciende todo dualismo y se basa en la ética que surge de la comprensión y percepción más profundas, así, se puede decir que el Darma – como experiencia y forma de realización práctica – es una religión; como la elaboración intelectual de esta experiencia, una filosofía, y como resultado de la auto observación y el análisis sistemático, una psicología. (Dumoulin, 1982)

Una espiritualidad viva tiene en cuenta la relación estrecha entre religión y moralidad, también abarca prácticas religiosas y actuación moral. Los preceptos del budismo son de capital importancia, ellos son parte de la ética budista y sus ideales. “Los cinco preceptos exigen: no matar ninguna cosa viviente, no robar, no cometer adulterio, no ingerir licores o drogas intoxicantes que confunden la mente, no mentir. En ocasiones se agregan otros cuatro: no calumniar ni sostener conversaciones profanas, no disimular o dar lugar a la ira, no tener dudas tontas, ceñirse a todo lo justo y cierto”. (Donath, 1975). Como puede verse claramente, los preceptos son muy similares a Los Diez Mandamientos de la Tradición Judía y Cristiana, mas no hay una diferencia importante. En este caso, no se está obligado a hacer nada bajo amenaza de castigo de algún poder exterior, pues:

“La Ley Karma se encarga de que, eventual o inevitablemente, lo bueno sigue a los buenos pensamientos y acciones, lo malo a los malos”. (Donath, 1975)

El deseo de vivir correctamente debe surgir de la propia persona, mediante la comprensión justa, los propósitos o esfuerzos.

Siddhartha Gautama, conocido popularmente como el Buda (fundador del Budismo), desplegó sus enseñanzas ante todos y se dirigió a los que podían adoptarla, aunque jamás utilizó la fuerza física o espiritual para convencer a la gente de la verdad de su pensamiento acerca del mundo y la rectitud de su camino. Todo lo declaró en forma abierta y el que se acercaba era bienvenido. Como consecuencia de esta actitud básica, el Budismo se diseminó por todo el mundo asiático. Si se quiere presentar el mundo de hoy, en particular al mundo occidental, debe adoptarse la misma actitud.

Meditación budista en Occidente

Meditación budista en Occidente

Hace medio siglo, aproximadamente, se estableció en Occidente una orden llamada Arya Maitreya Mandala, fruto del desarrollo de una necesidad y no del resultado de una actividad propagandística, el objetivo de la orden fue desde el comienzo, mantener la tradición viva del budismo como había sido transmitida por miles de años. Antes de la aparición de dicha orden en Occidente, la mayoría de grupos budistas occidentales, consistían en organizaciones cuyo objetivo principal era convencer a la gente, desde el plano intelectual, sobre la racionalidad de la enseñanza de Buda. Sin duda, este procedimiento era necesario como primer paso hacia la comprensión de la Doctrina Budista. Sin embargo, muy pocos traspasaron ese primer punto, y la idea es reconocer al budismo como la fuerza espiritual capaz de transformar al espíritu humano y al mundo entero.

El pensamiento en Occidente se ha basado en un mundo de conceptos abstractos o de ideas puras. Por ejemplo, solo tal pensamiento permite la idea de lo inmutable y lo eterno, en el cual se originan la gran mayoría de las religiones:

“Se basan en ilusiones y engaños a la humanidad con falsas promesas contrarias a la naturaleza y la realidad perceptible. Lo peor es que hacen creer al hombre que solo él es una excepción a las leyes de la naturaleza y que posee un alma inmortal”. (Dumoulin. 1982)

Budismo

Budismo

Desde la perspectiva budista, el concepto de “razón e ideas puras” debe rechazarse; la finalidad consiste en comprender los procesos de la vida de una manera holística, por medio del pensamiento y la observación. Pero comprender significa identificarse con el otro, ponerse uno mismo en el lugar del otro, en distintas palabras, ser capaz de transformarse. El budismo siempre ha considerado el pensamiento como el sexto sentido y enseña su utilización correcta. Si el pensamiento se aplica de forma incorrecta, se convierte en el mayor obstáculo del progreso espiritual, pues, la persona impulsada únicamente por las emociones es como un barco sin timón y la atrapada en su pensamiento es como un barco sin arranque, de esa manera, no encuentra ninguna cosa a que aferrarse y se agota dentro de él mismo, no logra avanzar, vaga sin alcanzar ninguna meta. La idea del budismo es superar la actitud intelectual limitada, utilizar el pensamiento de forma más completa, desarrollarlo y aumentar la capacidad de discriminación, para liberarse fácilmente del puro sentimentalismo y de la confusión mental que agobia a los occidentales de hoy.

Cada día, crece el número de quienes decepcionados por la evolución espiritual de Occidente, sienten la fascinación de la sabiduría del lejano Oriente. En su búsqueda se encuentran con el budismo que, ante todo, parece ofrecerles la posibilidad de experiencia espiritual profunda, posibilidad que poco a poco se ha ido perdiendo en esta sociedad tan agitada y llene de tecnicismos. Si nos observamos, notamos que vivimos huyendo de la realidad de la vida, se saturan los sentidos con innumerables sensaciones, ellas nos distraen y alejan de la verdad, tal como: la televisión, el cine, el alcohol, el cigarrillo, los estimulantes, la política, la moda, el consumismo, la ansiedad, el tumulto y miles de factores tratan de ocultar la realidad innegable. Sin embargo, por encima de todo engaño, siempre llega el momento de afrontar la realidad y aquí el budismo juega su papel de mayor importancia: cultivar un estado de conciencia que trascienda lo que se enferma, envejece y muere, con el acercamiento al verdadero Ser, no el que se mira en el espejo, ni la personalidad:

“Nuestro verdadero Ser, está mas allá de bien y del mal, de todo accidente y sufrimiento, nacimiento y muerte, juventud o vejez, salud o enfermedad. El Ser es la perfección y el que se acoge al Ser, se libera del sufrimiento”. (Donath, 1975)

Con el paso de los siglos, los occidentales olvidaron el significado de lo que en la actualidad se define como “meditación”. Súbitamente, en las últimas décadas, el mercado literario en Europa y Estados Unidos se vio inundado por un sin fin de libros sobre el tema, lo que provocó que la meditación se pusiera de moda. En Occidente, no han sobrevivido tradiciones de meditación, al principio la gente se aferró sin discriminar a cuanto relato escrito de algún modo oriental caía en sus manos. Como consecuencia, aparecieron varios autores, quienes desarrollaron sus propios métodos, basados en experiencias personales imitando incorrectamente los métodos orientales y debido a su inexperiencia, conducían a sus seguidores a un estado de dependencia, en lugar de un estado de liberación responsable. La meditación es algo familiar y connatural a todas las ramas del budismo, al tiempo, constituye la base de las prácticas budistas. Entonces, quien desee practicar con seriedad las técnicas de meditación, deberá buscar un guía espiritual, el cual le proveerá de herramientas y material adecuado, de modo que logre descubrirse a sí mismo.

El budismo se nos presenta como una nueva posibilidad de abrirnos camino en un mundo convulso y caótico. Su proceso de evolución dentro del Occidente, ha generado impacto sobre el pensamiento de muchas personas que sienten la necesidad de una nueva base de vida, más espiritual. Sus efectos consiguen ir más allá de una simple moda y su doctrina desea traspasar los conocimientos y enseñanzas de Buda al Occidente; como tradicionalmente se ha realizado por miles de años en Oriente, para lograr esa unión y fuerza suficiente que nos convierte en seres fuertes, sabios, perceptivos y espirituales.

 Bibliografía:

  • Donath, D. C, (1975). Budismo para Occidente. Ecuador: Ariel, Ltda.
  • Dumoulin, H., (1982). Encuentro con el budismo. Barcelona: Editorial Herder S.A.

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La Generación del 98 y algunas consideraciones acerca de la novela: La Voluntad, de Azorín

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La polémica en torno a la Generación del 98 y su relación con el Modernismo

Azorín a los 14 años de edad

Azorín a los 14 años de edad

Al parecer, la polémica surge porque la denominación de: Generación del 98, es una invención de Azorín,  quien formó parte de un grupo de jóvenes que lograron un renacimiento de la literatura, y que se orientaban a los problemas de tipo espiritual o ideológico, así como también, la búsqueda del sentido de la vida. Ellos mismos querían crear una nueva visión de España y su tradición al protestar por tanta corrupción en el país, esto, según lo dicho por, José García López, autor del libro: Historia de la literatura española.

El estudioso de la literatura española, Ricardo Gullón Fernández, critica tal invención, al decir que, es algo perturbador, pues, escindió la unidad de la literatura de lengua española; regresiva, porque al mezclar la historia con la crítica se dio una confusión de ambos campos  y se desvió del camino que lleva a la comprensión de la obra de arte. El mismo Gullón, también aclara que, el no fijarse suficientemente en la creación misma, de exaltar el españolismo frente al universalismo y de subrayar lo negativo en vez de lo positivo convierte a la Generación del 98 en un error.

La relación entre el 98 y el Modernismo comienza con la idea de que son actitudes irreductibles en los temas y en las formas de expresión, además de, competidoras entre sí, pero con el pasar del tiempo, se ve el fenómeno con más detenimiento y se descubre que ambos movimientos se daban como parte de un gran movimiento para el que se postulaba el nombre de Modernismo, según García López.  Gullón, cita a Pedro Salinas afirmando que: “el Modernismo no es otra cosa que el lenguaje generacional del 98”, por lo que queda claro que tal división era un fundamento inválido.

 Relación de la novela, La Voluntad, con el espíritu del 98

Portada del año 1902

Portada del año 1902

Según Amando de Miguel Rodríguez, catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense, el espíritu noventayochista está impregnado de pesimismo, negrura y melancolía, con una sensibilidad a lo popular y una consideración moral de los problemas políticos. Y la novela La Voluntad,  muestra cómo Antonio Azorín se debate entre el por qué de su existencia, y se dedica a una intensa reflexión dentro de la desesperanza, acerca de la inutilidad o fatuidad de cualquier esfuerzo humano. Por ejemplo, el personaje Yuste, representa muy bien el espíritu descrito por Amando, puesto que, es un personaje marcado por el desencanto y la melancolía. Respecto al tipo de héroe que presenta el texto,  éste se caracteriza por estar lleno de pesimismo y abúlico en su proceder, como se verá más adelante. De esta manera, se va desarrollando la novela, hasta jugar con los dominios de la muerte.

 El proceso de aprendizaje del héroe en La Voluntad y su desenlace

El héroe en La Voluntad se presenta como un ser rebelde, lleno de pesimismo, con una voluntad agónica, pierde las ganas de hacer algo consigo mismo, debido a que se rodea de vivencias como periodista, sus gritos no son escuchados por Madrid, y concluye que, la misma España es la causante de sus males. Al perder las ganas de actuar, se dedica a destruirse a sí mismo, a reflexionar de la peor manera acerca de su condición, autodestruyéndose. Por tanto, se da una muerte simbólica del héroe, a falta de fe y una voluntad quebrantada, que lo lleva a un casamiento con Iluminada, quien hace de él su propia voluntad.

En las montañas, cuento del escritor: Ricardo Jaimes Freyre. Lectura crítica

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El contexto que motiva la lectura crítica del cuento: En las montañas, es la situación de exclusión y discriminación socio-cultural, económica y política que han experimentado las comunidades indígenas latinoamericanas a manos de la corriente civilizadora de los blancos, y que queda en evidencia dentro del texto.

 Ricardo Jaimes Freyre

Ricardo Jaimes Freyre

Ricardo Jaimes Freyre

 Nace en 1868, fallece en el año de 1933. Boliviano. Vivió muchos años en Argentina. Su primer libro de versos, Castalia bárbara (1897), se citó al lado de Prosas profanas (1896) de Darío. Introdujo en la poesía el verso libre, otras innovaciones métricas y los temas nórdicos. Volvió a Bolivia en 1921 para asumir el cargo de Ministro de Instrucción Pública y, un año después, fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores. Representante diplomático de Bolivia en Chile, en Estados Unidos y en Brasil. Pasó sus últimos años de vida en Argentina.

Los blancos imponen su voluntad

El modelo de civilización para las naciones en crecimiento resultó ser radicalmente contradictorio con la cosmovisión y la historia indígena. Ha sido todo un largo proceso histórico de imposiciones externas que la población primitiva de Latinoamérica ha sufrido con desagrado y con manifestaciones de resistencia. Cuando se habla de modernidad, se refiere a los procesos socioeconómicos, políticos y culturales que se desencadenaron en Europa en el siglo XVI. Y la democracia como proyecto propio de la modernidad, promulga el supuesto de la igualdad de los seres humanos y por supuesto, el adecuarse de los pueblos indígenas al progreso humano que dictaba la civilización occidental, lamentablemente, estas sociedades para el evolucionismo representaban el “salvajismo” y alcanzarían la civilización adecuándose al sistema capitalista-occidental.

Por tanto, los esfuerzos de los nuevos desarrollos civilizatorios, han involucrado el disolver toda forma de identificación distinta a la de los Estados; esa tendencia termina siendo una expresión de carácter discriminatorio hacia los pueblos nativos, quienes tienen que dejar atrás sus particularidades culturales. En vez de hablarse de un problema indígena, más bien se debería hablar de un problema del blanco, quienes creen que el único modelo civilizatorio del planeta es el occidental y que todas las demás civilizaciones, sin importar su nivel de elaboración y complejidad, su grado de desarrollo o sus aportes a la humanidad, son considerados como culturas atrasadas.

Montañas suramericanas

Montañas suramericanas

Este cuento, En las montañas, es bastante representativo de la función ideológica del narrador, pues, esa voz dada por, Ricardo Jaimes Freyre, presenta personajes que transgreden lo socialmente aceptado y cuyas conductas suponen un ataque a las normas sociales de convivencia, de lo que debe ser “políticamente correcto” sea cual sea la raza o etnia. Una conducta humana que provoca espanto, no solo por la cruda actuación del indio, sino también, por la del blanco quien no deja de ser despiadado y cruel a su manera.

Maltrato a los indígenas

El blanco dentro del texto se encarga de encarnar la acción del despojo, el abuso y la explotación del indígena, tal como se señaló en los estudios mencionados anteriormente, el indio es a la vista del blanco como “animales salvajes y raros”, “indios de la selva”, “gente sin razón”, que comienza a razonar sólo cuando deja de considerarse indígena, una consideración muy baja que promueve el maltrato a esa población.

Dentro del cuento se puede ver el tratamiento despectivo mediante el uso de apelativos que denigran al indígena:

“¡Otra vez, imbécil!”

O los pasajes en donde se demuestra que el indio debe mostrar al blanco sumisión y obediencia a sus deseos y ordenes:

“Yo te arrojé un tizón a la cabeza para que marcharas, y tú desviaste la cara y el tizón fue a caer en un montón de paja. No tengo la culpa. Debiste recibir con respeto mi tizón.”

“Vengo a suplicarte señor, que no me quites mis tierras. Son mías. Yo las he sembrado”

 La venganza

Pero lo más fuerte del conflicto y  los hechos desencadenantes de la acción vengativa indígena son los crímenes  cometidos por los dos blancos, Córdoba y Álvarez: el robo del caballo, la quema de la choza, el despojo de las tierras, el regalo a la fuerza de la oveja y las gallinas, además, del castigo físico representado mediante el latigazo en el rostro de Pedro, siendo este el último de los abusos y el detonante de la venganza. Con estas acciones se observa que el blanco cree tener el derecho a despreciar, dominar, golpear impunemente al indígena, si se quiere hasta matarlo. Cabe agregar también, que el indígena lucha por sus tierras no sólo por el hecho de recuperar su medio de producción, sino que, la tierra para ellos tiene un sentido profundo en su cosmovisión, como “la madre que los acoge”, el lugar donde se crea la vida, por lo que, en este contexto, el blanco se contrapone a esa relación, pues, él ve a la tierra como una posesión u objeto de depredación.

 Los blancos llenos de soberbia y de superioridad frente al indio, se dedicaron a cometer abusos en contra de Tomás y Pedro Quispe, vistos como seres inferiores y despreciables,  y no tomaron en cuenta que subestimaban la venganza de los indios y vivieron un suplicio y una lenta agonía, en medio de las libaciones de los indígenas. Subestimaron quizá, la justicia que tenían los indios en sus manos, creyendo más fuerte a su justicia injusta, la de los blancos y “civilizados”. Además  que, obviaron a una montaña de presencia dominante en su naturaleza, la cual se une con las fuerzas indígenas que desean justicia.

El hombre blanco es superior

Para terminar, la presencia, objetos y descripciones del hombre blanco dentro del cuento, se dan bajo una óptica positiva del narrador, lo narrado da a entender que el blanco posee un mejor estatus, que tiene la supremacía, aunque sea momentánea, en comparación con las descripciones negativas dadas al indígena. Este hombre aparentemente superior, aparece bebiendo vino, se utilizan en la descripción de sus pertenencias palabras que denotan grandeza y poderío: ancho, enorme, gruesas; agregando además, que estos hombres, tenían al indígena a su servicio, como se vio con el guía que los llevaba por las montañas, por lo que, se hace evidente la función ideológica del narrador, de dar a entender que lo relacionado con el blanco es  mejor e impregnado de refinamiento, superioridad y poder.

Es una obra escrita en los años 50: Novela inédita de Saramago ve la luz en formato digital

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  • Autor portugués envió la obra a una editorial, pero nunca obtuvo respuesta
  • Versión en línea está disponible dos semanas antes de la publicación en papel

Por Andrea Solano B. y EFE

José Saramago - Claraboia

José Saramago - Claraboia

La novela Claraboia (Claraboya) –obra inédita que José Saramago escribió en los años 50– ya está disponible para los lectores en formato digital, dos semanas antes de su publicación en papel.

Editada en portugués por el sello Caminho, la obra llegará el 17 de octubre a las librerías de Portugal y Brasil, mientras que su versión en castellano, catalán e italiano tendrá que esperar hasta el próximo año, según un comunicado de la Fundación Saramago.

El escritor portugués –quien falleció en junio del 2010– había cumplido 30 años de edad cuando decidió entregar el manuscrito de Claraboia a una editorial, pero nunca obtuvo respuesta ni tampoco se le devolvió el texto original. Cuarenta años después, la misma empresa encontró la obra traspapelada en una mudanza de instalaciones e informó a Saramago de su interés en publicarla.

Sin embargo, el autor rechazó entonces la oferta porque alegó que ya habían pasado muchos años y no era el momento.

Decidió entonces dejar en manos de sus descendientes la decisión de editarla.

En un texto que aparece en el sitio de Internet de la editorial Caminho, Saramago se refiere a su obra: “Claraboya es la historia de un edificio en el que habitan seis inquilinos involucrados en una sola trama. Creo que el libro no está mal construido. De todos modos es muy ingenuo, pero, hasta donde recuerdo, hay cosas que ya tienen que ver con mi forma de ser”.

Saramago publicó su primera novela, Tierra de pecado, en 1947, y pasaron casi dos décadas, hasta 1966, cuando salió a la luz el poemario Los poemas posibles.

Sin embargo, el reconocimiento mundial le llegó a la edad de 60 años con la obra Memorial del convento (1982). La cima de su éxito apareció en 1998, cuando se convirtió en el primer escritor de lengua portuguesa en recibir el Premio Nobel de Literatura.

Fuente: La Nación

 

¿Somos los latinoamericanos concientes de nuestro linaje indígena?

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“La humanidad ignorará siempre lo
que ha sido este gran pueblo”

Fray Bernardino de Sahagún

Conquista de América

Conquista de América

Desde siempre, en nuestra sociedad no ha sido fácil plasmar la idea de que los pueblos indígenas de nuestra América eran entidades pensantes, capaces de crear su propia filosofía y génesis personales acerca del origen y destino del hombre, y lo que es la “cosmovisión”,  un término introducido por don Miguel León Portilla para referirse a las tradiciones, historia, creencias religiosas y aspectos sociales dentro de las comunidades indígenas.

Todo lo que tiene que ver con los antiguos pobladores de América es rechazado, menospreciado e invisibilizado. Desde 1521, todo lo que tiene valor y se impone viene de afuera. Lo propio, lo nuestro, ancestral y milenario es desconocido, rechazado y menospreciado. La cultura indígena es tan antigua y valiosa como la de China y la India. Sin embargo, nosotros la desconocemos, y por ello, obviamos una parte muy valiosa de nuestro ser, aunque, tampoco se trata de desconocer y rechazar la parte occidental que compone nuestra cultura, la que nos hace ser lo que somos hoy. La propuesta de este ensayo es un intento por evitar el rechazo a los valores y principios de los primeros habitantes de lo que es ahora nuestro hogar.

A nosotros los latinoamericanos, nos cuesta llevar con orgullo y dignidad el linaje indígena, nos pensamos muy blancos y muy europeos, y aún, si sólo tenemos sangre europea, nos une a esta tierra su calor y su visión de mundo que nos hace pertenecer  a este hermoso lugar. Despreciamos sin querer todo el legado cultural que nos han dado, y que paradójicamente vivimos día con día. Nuestra nueva cultura es un matiz entre lo europeo y su influencia mediterráneo-española, y al mismo tiempo, lo americano, lo realmente nuestro, con una raíz indígena que nos conecta con nuestra tierra y entorno. Aún así somos capaces de llamarlos peyorativamente, “inditos” y nos atrevemos a verlos con mirada lastimera.

Esos “inditos”, “tan pobrecitos” como se piensa, fueron los dueños de magnánimas civilizaciones milenarias, de una cultura tan rica,  que aún, a pesar de su inevitable destrucción por los conquistadores colonos, sigue siendo capaz de darnos mil y una enseñanzas, algunas las adoptamos en la sociedad, otras que serían tan provechosas se desperdician, pues en el legado de nuestros antepasados existen cuestiones tan claras y lúcidas que podrían aplicarse a cualquier época y pasaje de las naciones actuales. Pero un hecho es incuestionable: a pesar de que somos descendientes directos o indirectos de su sangre y de sus orígenes, no existe un solo país en América Latina, en el cual, los derechos de estos pueblos sean plenamente reconocidos y, sobre todo, respetados. Los indígenas hoy y desde el siglo XVI, siguen ocupando el último peldaño de la pirámide social latinoamericana, siendo víctimas de discriminación. Lo más duro e increíble de todo es que nos avergonzamos, estamos ciegos y no caemos en cuenta que en la mayoría de aspectos de la vida cotidiana de cada uno predominan las costumbres indígenas que desde siempre nos han enseñado nuestros padres y abuelos.

UNA VISIÓN CÓSMICA

La sociedad occidental va en contra de la evolución cósmica, por consiguiente, considera que la naturaleza está regida por determinadas leyes y el espíritu humano por otras.

 ”Hegel dice: “la naturaleza es lo que no ha sido transformado”. Ferrater Mora asienta: “la naturaleza se opone a la cultura, a la gracia, a la libertad”. Nos parece que estas afirmaciones van en contra de la realidad indudable: la evolución cósmica. Todo evoluciona.” (Magaloni, 1969).

El error está en postular dos leyes distintas, una para el cosmos y otra para el espíritu humano, al sacar al ser humano del cosmos, derivado de esta concepción nace el individualismo, que tanta tragedia ha traído a la humanidad, las guerras, el afán de poseer, y la idea de lo propio. Tan diferente a las civilizaciones prehispánicas que en su sabia observación milenaria comprendieron que el ser humano junto con las demás entidades del comos forman una organización que trabaja comunalmente. Para ilustrar esto, un bonito ejemplo sería este: la tierra, el agua, el aire y el sol trabajan todos juntos para producir la mazorca de maíz, y si las personas se alimentan de ella, entonces, debe ser parte de ese mismo comunal. Los primeros pobladores de nuestra América lograron descubrir cómo el interés comunal sobrepasa el individual, y el buen funcionamiento de una sociedad depende del trabajo en unión de sus miembros, por lo que Laurette Sejourné expresa en su libro “Un Palacio en la Ciudad de los Dioses” que:

 “El aniquilamiento de la gran civilización de la América antigua constituye en el siglo  XVI un fenómeno sin paralelo en la historia de la humanidad; una ejemplar cultura milenaria brutalmente decapitada. Para esos seres humanos el fin de la vida era rebasar  los límites de la realización individual para participar en la transfiguración de la naturaleza en su totalidad.”

Y algunos cronistas e historiadores coinciden en que en América a nadie le hacía falta alimento, todos tenían vivienda dentro de esa gran cultura tan perfectamente sistematizada. Quizá todos los gobiernos del mundo deberían de actuar como las grandes civilizaciones indígenas. Hoy, si se hubiera conservado esa gran cultura intelectual que lograron alcanzar, y nunca se le hubiese dado tan duro golpe que destruyo lo ya edificado, nuestras sociedades tendrían una mejor vida al adoptar su sabiduría y enseñanzas.

ESTRUCTURA ARQUITECTÓNICA PRECOLOMBINA

Los Mayas

Los Mayas

La cultura indígena ofreció a la admiración de los conquistadores su peculiar urbanismo y arquitectura, en un conjunto de elementos denotativos y connotativos de sus construcciones, las cuales reflejaban el medio ambiente y su cultura, tras un trasfondo ideológico y mitológico que fue la base de su grandeza. Existe un gran elemento diferenciador de la arquitectura prehispánica con respecto de la correspondiente a nuestros días. Aquella, bien pensemos en Teotihuacan, Monte-Albán o Chichén-Itza (Magaloni, 1969), era una arquitectura en el cosmos, mientras la otra, la contemporánea es una arquitectura hermética e individualista. El arquitecto Alberto T. Arai, un conocedor de la cultura preamericana y autor de los frontones de la Ciudad Universitaria de México, ha dicho que:

 “La arquitectura como escenario que es de la vida de los pueblos, es el espejo que refleja fielmente las costumbres de éstos. La arquitectura indígena nos está enseñando a superar la miopía de la doctrina individualista que heredamos de España, con otra visión de conjunto que es preciso reconocer a las ciudades prehispánicas.” (Magaloni, 1969).

En el mundo actual tan pluricultural y globalizado, no le damos un buen fin a la gran herencia arquitectónica que nos dejaron nuestros antepasados, que contempla la distinta noción de uso y organización del espacio. Este legado brindaría herramientas significativas para dar respuestas coherentes y mejor adaptadas a las necesidades que tienen las sociedades en estos tiempos.

INFLUENCIAS INDÍGENAS EN EL ASPECTO SOCIAL Y ESPIRITUAL

Son realmente muy pocas las influencias de orden social que pueden detectarse aún hoy, como legado indígena dentro de las culturas latinoamericanas. Esto es algo que no es de extrañar. El rompimiento de la estructura socio-política de las culturas conquistadas fue lo primero que se produjo por determinación expresa de la cultura conquistadora. Es evidente, que sólo así podrían ejercer una verdadera dominación, y proceder a la explotación de los antiguos habitantes fue parte de  sus políticas. En esta área de la cultura es fácil comprender que la conquista se hizo con la espada y con la cruz, hecho que impuso un nuevo concepto de hombre, de Dios y de Universo, que vino prácticamente a opacar y eliminar lo relativo al riquísimo mundo espiritual de los antepasados indígenas.

EN CUANTO A LA ALIMENTACIÓN

En el ámbito de la alimentación hemos adoptado tanto de sus costumbres, las conservamos tan arraigadas que se vuelven casi imperceptibles si no  nos detenemos a pensar en ello. Seguimos siendo “hombres de maíz”, los frijoles nos acompañan fielmente cada día en el almuerzo, y ambos son parte primordial de la dieta que llevamos. La dieta tradicional indígena, básicamente se constituía de maíz y fríjol. La acompañaba una serie de productos que actualmente gozan de gran valor a nivel mundial, sin embargo:

 “La población, en la medida que tiene acceso a recursos económicos, prefieren los alimentos industrializados y “modernos” que le permitan demostrar su mejoramiento social” (Bertran, 2001)

Todo esto, a pesar de las ventajas dietéticas que ofrecen los alimentos de origen prehispánico, parece ser resultado de las ideas de la sociedad actual de que, para mejorar y ser desarrollados, es preferible renunciar a lo indígena. Así, la alimentación y los muchos productos que nuestros antepasados nos legaron parecen representar un rasgo identitario, pero muy al contrario, resulta ser una forma de renuncia a lo nuestro y buscar la integración a una sociedad mayor.

Es obvio que el tipo de alimentación que practicamos se enriqueció con la introducción de productos traídos por los misioneros desde la conquista. Trajeron la ganadería y nuevos cultivos europeos como la vid, los higos; árboles frutales con los duraznos, granadas, naranjas, limones, limas, plátanos, melones y caña dulce. Además de garbanzos, lentejas, repollo, ajo y cebolla. Pero antes de la conquista ¿en qué consistía la dieta de los indígenas? La alimentación de los indígenas consistía básicamente en maíz, ayote, frijol, carne de venado, liebre, conejo, pescado, mariscos, algunas raíces, dátiles, sandías y semillas de mezquite con las que elaboraban una especie de pan y vino. Predominaba el consumo de productos vegetales, en variedades acomodadas según los diferentes climas y altitudes, fueron muy comunes: los cogollos y tallos de palmas, yucas, arracachas y tubérculos propios de la zona andina (diversas clases de papas, hibeas, cubios y chuguas). Acostumbraban nuestros primitivos pobladores el uso del achiote como colorante y condimento, además de la sal, uno de los valores establecidos para el comercio. Huevos, insectos, caracoles, batracios, saurios, tortugas, roedores y algunas aves variaban la dieta según la región. (Martínez, 1990)

Luego de este recorrido por el legado alimenticio, es imposible sacudirnos de la herencia prehispánica, estamos inmersos en su mundo y habitamos una tierra que alguna vez les perteneció, lo queramos o no.

EN DEFINITIVA

Pintura de Esther Mosquera

Pintura de Esther Mosquera

Actualmente, quedan pocos indígenas puros en el continente, pero la gran parte de las herencias culturales en la población latinoamericana de hoy llegan a nosotros desde milenios, desde que prevaleció la civilización preamericana, y a pesar de la aparente y superficial cultura hegemónica europea a la que nos hemos afianzado, tenemos  más de indígenas de lo que pensamos, somos mestizos casi todos. Se nos han olvidado nuestras raíces, pero esto es superficial, somos nacidos en América y en lo más profundo de nuestras conciencias guardamos las grandes herencias de nuestro continente. Es difícil reconocer nuestra identidad como latinoamericanos, en la actualidad somos un paisaje hecho de muchos paisajes, una mirada hecha de muchas miradas que se unen y se separan. En estas tierras se encuentran los de adentro y los de afuera, los grupos prehispánicos, la migración europea y otros. Un lugar de tantas sangres, múltiples miradas que deben comenzar por reconocerse y aceptarse ¡Cada uno de nosotros, los habitantes de América, somos un rostro hecho de muchos rostros…!

BIBLIOGRAFÍA

  • Bertrán Vilá, Miriam. Cambio alimentario e identidad de los indígenas mexicanos. México: UNAM. 2001.
  • Magaloni Duarte, Ignacio. Educadores del mundo. México: Costa-Amic Editor, 1969.
  • Martínez Carreño, Aida. Mesa y cocina en el siglo XIX. Colombia, Bogotá: Planeta, 1990.
  • Sejourné, Laurette. Un palacio en la ciudad de los dioses. México: Edit. Fondo de cultura económica, 1959.

El erotismo en los poemas: Placeres secretos y Boca de mujer. De Gioconda Belli

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PLACERES SECRETOS

Gioconda Belli

Gioconda Belli

El poema comienza con versos que inmediatamente conectan al lector con el fin del erotismo, en el sentido de desarrollar la pasión, la memoria arquetípica y el imaginario sobre un deleite corporal, simbolizado aquí: en un helado. El sorbete como lo llama Belli; implica el lamer, el sentido del gusto que palpa los sabores por medio de la lengua, como se ve en las siguientes líneas:

¡Ah! ¡Si pudiera alimentarme tan sólo de sorbete!
Altos conos de dulces hielos
donde  mi lengua hurga el tenue sabor
de los atardeceres

Belli, tiende a recrear en objetos de distintas clases los órganos sexuales, y el cono,  según el diccionario de simbolismos de Chevalier, es equivalente al pene o a la vagina. En este caso será tomado como el miembro viril masculino, por las alusiones  siguientes:

Altos conos de dulces hielos/ Altas palmeras cimbrean en el viento

Ambas demuestran un imaginario de posibilidades excesivas y voluptuosas de la vida, ligado a la erección del pene. Por lo que,  la poesía parece establecer una fantasía de felación.

En los siguientes versos, surge lo inadvertido, que súbitamente hace presencia: es el rapto, lo inquietante y el peligro, que a través de la creatividad y la imaginación, lleva a la protagonista del “placer secreto” a una dimensión del placer de la sexualidad y el deseo creado en su mente al desear a un hombre desconocido:

¡Ah! ¡El café y sus toldos amarillos!
¡Las aceras, las mesas en el resplandor!
Posada en una silla
-como un ave mirando a la presa-
veo al hombre silencioso.

 El erotismo es producto de la atmósfera o de un momento, o de momentos determinados de la acción. Algo que simplemente surge y que no es buscado, que se entrelaza con lo afrodisíaco, dándole gran alcance erótico a la poesía, y esto aparece así:

Vainilla. Cacao. Café. Coco. Fresa / sobre papilas agitadas.

La vainilla, de peculiar olor y sabor exótico estimula los sentidos e incrementa la pasión. El cacao, contiene sustancias que estimulan el organismo, los aztecas lo utilizaban como estimulante sexual. El café, es una bebida muy estimulante. La fresa,  es un fruto delicado que invita al amor. Y el coco, de él se dice  que aumenta la calidad y cantidad del semen.

En cuanto a los sentidos,  la participación de las partes del cuerpo que se involucran con lo sensorial, se hacen presentes dentro del texto, y son: los ojos, la boca, los dientes, y el que predomina y más interesa es: la lengua, que resalta con imágenes y escenas insinuantes. Según el diccionario de simbolismos, la lengua está cargada de un poder fecundador, al igual que la lluvia, la sangre, el semen y la saliva (Chevalier, 1999), en los siguientes versos:

…donde mi lengua hurga el tenue sabor…/ Mi lengua vuelve a lamer el sabor.

Este órgano sensorial es el que se ocupa de lamer y provocar esas sensaciones tan intensas dentro de la fantasía erótica que le da vida al poema, en complicidad con el helado que se presta a lo más sugestivo:

…perezosa lamiendo el helado…/ Garzas de largas piernas lamiendo conos impúdicos.

 En conclusión, estos versos dan una descripción de elementos simbólicos que remiten a una construcción erótica que utiliza como estrategia la fusión de todos los elementos vistos anteriormente, para dar culto a la sexualidad.

BOCA DE MUJER

 

William Adolphe Bouguereau. Humor de la tarde

William Adolphe Bouguereau. Humor de la tarde

Este poema se distingue por mostrar un diferente matiz: lo erótico y la vivencia cotidiana que se fusionan en la vida de la mujer. Remite a un despertar de los sentidos mediante la boca y la lengua que lamen, simbolizando por un lado la ternura y el ser protector de las féminas y por otro el erotismo. Lamen lo que  aquí Gioconda Belli,  recrea como una dureza, expresada en los dos ámbitos:
En lo cotidiano:

Puede ser la dureza de la vida, / La dureza del tiempo que desaparece.
…para lamer como perra cálida y protectora, / la cara de sus hijos…

 En lo erótico:

…o el sexo del hombre hasta derretirlo y enjugarlo con sal, / hasta limpiarlo de su ímpetu / y dejarlo palpitante y lánguido entre los dientes.

 Lo erótico no se desliga del papel de la mujer como ama de casa:

Limar. Limpiar. Lamer.

 Son sus funciones según este poema, y nuevamente se le encajona en una figura tradicional, que no existe por y para sí misma, sino que existe para los otros.

 Bibliografía

  • Chevalier, Jean (2000) Diccionario de los símbolos. Barcelona: Editorial Herder.

Novela de Warren Ulloa: Nuevo libro les habla a los adolescentes en su idioma

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Por Andrea Solano B.

Bajo la lluvia Dios no existe

Bajo la lluvia Dios no existe

Bernal tiene 17 años y desde que conoció a una “guila” en su cole con un nombre que recuerda una marca de electrodomésticos, perdió la cabeza… y todo lo demás.

Con su primera novela Bajo la lluvia Dios no existe, el escritor Warren Ulloa Argüello se acerca a la caótica realidad del adolescente urbano costarricense desde la mirada de un treintón.

El libro desnuda de manera cruda y sin tapujos la historia de Bernal y Mabe (María Belén), un par de adolescentes de clase acomodada cuyos progenitores son profesionales y que no parecen afrontar ninguna penuria económica.

Juntos, los muchachos van descubriendo que la miseria está más allá de las carencias materiales.

El autor no tiene reparos en reproducir a través de sus personajes y de manera explícita el lenguaje coloquial que los adolescentes ticos emplean para comunicarse.

“En la literatura costarricense hay pocos libros que retraten a esa población que de alguna manera es minoría entre las minorías. Nuestra habla cotidiana, en general, es un patrimonio muy nuestro por su fuerza expresiva y por esa poesía oculta en cada una de nuestras expresiones”, declaró Ulloa.

Publicado por Uruk Editores, el libro y se presenta hoy a las 7 p. m. en el Instituto Cultural de México, ubicado 250 metros al sur de la agencia Subarú, en Los Yoses, San Pedro de Montes de Oca.

Fuente: La Nación

El carnaval en la novela El jardín de al lado de José Donoso

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José Donoso

José Donoso

ACERCA DEL AUTOR Y LA NOVELA

José Donoso es chileno, nace en 1924 y fallece en el año 1997. De acuerdo con el texto de Oviedo (2001), Donoso es el escritor de quien más se ha discutido si pertenece o no al «boom». Posee una extensa producción narrativa que se caracteriza por su estilo realista, enriquecido y modificado, pues le incorpora nuevas formas, temas y obsesiones a sus tópicos más relevantes como narrador entre los que destacan: el mundo familiar y sus conflictos, la nostalgia de la inocencia que se quedó en el pasado, las ilusiones perdidas, la visión de la realidad como una mera apariencia en la que se ocultan elementos que la distorsionan y la degradación de los valores permanentes de la sociedad. (Oviedo, 2001)

Destacan dentro de la producción novelística de Donoso,  El obsceno pájaro de la noche (1970), Casa de campo (1978) y El jardín de al lado (1981), publicados en Barcelona, según Oviedo (2001) estas novelas importan porque en ellas el escritor hace más visible su concepción del realismo como un simulacro, como una parodia del mundo objetivo, que tiende una trampa al lector, puesto que duplica la realidad para burlarse de ella y de nosotros, aspecto que lo acerca a las estéticas de los escritores del «boom».

Respecto a la crítica realizada a la novela, Oviedo (2001) opina que pasó algo desapercibida en comparación a la gran acogida que se le dio a El obsceno pájaro de la noche y a Casa de Campo, lo que considera una errónea percepción al alegar que:

Presenta una irónica y dramática conjunción de los planos histórico, político y personal de la experiencia de un escritor-protagonista (sin duda, el mismo autor) que examina, su doble exilio, el físico y el intelectual, tras la caída de Allende. Es un texto ideal para observar cómo se contemplaba Donoso frente al «boom». (Oviedo, 2001)

Quizá esta esta actitud frente a El jardín de al lado, se deba a la dureza con que Donoso se refiere a los editores y escritores pertenecientes al «boom», que debieron generar en su momento polémica dentro del medio.

Dentro de la novela se desarrolla fuertemente el tema de la homosexualidad y es Román García Castro en su artículo, “Epistemología del closet”, quien hace un acercamiento a este tema, según su análisis, Donoso utiliza una máscara más o menos transparente para hablar de homosexualidad y considera que El jardín de al lado  es un buen punto de partida para entender como el escritor trata esta temática.

El jardín de al lado, es una novela en donde se inserta el juego de máscaras y desde la portada misma del libro se introduce el proceso de enmascaramiento, tal como lo revela la crítica Laura Chesak (1997), en esa portada figuran, tomados del cuadro “les amants” de René Magritte, un hombre y una mujer pero que están cubiertos bajo una tela blanca que anula las facciones, por lo que textualmente aclara:

En las figuras de la portada ya empezamos a vislumbrar la ambigüedad esencial de la identidad, el peso del silencio y la incomunicación, y en el trasfondo el acto de escribir para encontrar una voz. (Chesak, 1997)

En el libro, América Latina, la identidad y la máscara, de Rosalba Campra y Jorge Luis Borges (1987) tratan el tema del exilio en la novela de Donoso, recalcan el fracaso y la dolorosa envidia de Julio Méndez hacia sus colegas más afortunados y famosos, de las leyes del mercado, de hecho, los tópicos más sobresalientes del texto y la describen así:

Es la historia de la disgregación de los afectos, de la despiadada corrosión de las palabras, de la transformación de la rebelión en nostalgia, en recuerdo de un detalle mínimo: no la patria, sino un jardín lejano. (Campra, Borges, 1987)

ACERCAMIENTO A LA TEORÍA DEL CARNAVAL SEGÚN SARDUY

Si establecemos las características del barroco literario que surge como un medio artístico de expresión y ruptura, a través del cual se cambia la idea de mundo idealista mantenida en el renacimiento, por una idea más compleja, conflictiva y contradictoria Aparecen formas textuales recargadas de ornamentas, donde se exageran los recursos lingüísticos dirigidos a los sentidos; de esta nueva configuración del lenguaje (barroco), más los cambios que se producen del paso de un siglo a otro y, el paulatino cambio de mentalidad, hacen que este movimiento sea el cimiento del neobarroco.

Para Sarduy “el barroco actual, el neobarroco, refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, del logos en tanto absoluto, la carencia que constituye nuestro fundamento epistémico. Neobarroco del desequilibrio, reflejo estructural de un deseo que no puede alcanzar su objeto, deseo para el cual el logos no ha organizado más que una pantalla que esconde la carencia (…) Neobarroco: reflejo necesariamente pulverizado de un saber que sabe ya que no está apaciblemente cerrado sobre sí mismo. Arte del destronamiento y la discusión” (Sarduy, 1974)

Sin embargo, ha sido Severo Sarduy el escritor que pudo recoger esa tradición reivindicatoria de los maestros cubanos y desarrollar su propia teorización en el marco de los cambios culturales de los años 60, o sea, cuando la crisis de lo moderno comienza a desalojar el discurso intimidatorio de la razón. De este modo,

“El barroco actual, el neobarroco, refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, del logos en tanto absoluto, la carencia que constituye nuestro fundamento epistémico. Neobarroco del desequilibrio, reflejo estructural de un deseo que no puede alcanzar su objeto, deseo para el cual el logos no ha organizado más que una pantalla que esconde la carencia (…) Neobarroco: reflejo necesariamente pulverizado de un saber que sabe ya que no está apaciblemente cerrado sobre sí mismo. Arte del destronamiento y la discusión” (Sarduy, 1972).

El jardín de al lado, es una novela carnavalesca y de hecho, subversiva, ya que ésta hace una parodia a partir de la producción literaria del «boom», que toma intertexto. Por lo tanto, para hacer el estudio de la novela es que se hará uso de la teoría propuesta por Severo Sarduy en el texto: “El barroco y el neobarroco”, con esa marca de origen del barroco, que es la parodia, que Sarduy invoca a partir de las teorías de Bajtin, trasladando al fundamento de este género la carnavalización, al centro de la productividad textual latinoamericana. Para Sarduy (1974), el barroco latinoamericano participa del concepto de parodia definido por Mijaíl Bajtin en 1929, ya que permite una lectura en filigrana, en que esconde subyacente al texto otro texto. Sarduy explica que implica la carnavalización:

[…] Implica la parodia en la medida en que equivale a confusión y afrontamiento, a interacción de distintos estratos, de distintas texturas lingüísticas, a intertextualidad. (Sarduy, 1974)

También, en la carnavalización del barroco se identifican características como la inserción de la mezcla de géneros, la intrusión de un tipo de discurso en otro y el uso de la máscara para ocultar identidades.

PARODIA DE LA PRODUCCIÓN LITERARIA DEL «BOOM»

La historia que encierra la novela El jardín de al lado, remite a una parodia y fuerte crítica y la producción literaria del «boom», que incluye a editores y escritores pertenecientes al movimiento, cuya imagen de poder son los editores y en esta novela y el personaje de Núria Monclús cumple ese rol, los escritores fracasados son los que sienten envidia de los que pertenecen a ese mundo en el cual quisieran estar y gozar del prestigio y reconocimiento que tienen unos pocos, y que se puede apreciar en el papel que juega el protagonista de la novela, el chileno Julio Méndez, escritor rechazado por las editoriales barcelonesas y que por efecto se siente fracasado, entonces en este ámbito es que fluctúan los rasgos paródicos dentro de El jardín de al lado.

La parodia que se hace del «boom» a través de los acontecimientos de la novela tiene un sustrato y es el rechazo de la novela de Julio por parte de Núria Monclús, la que él llama irónicamente, mercader de la literatura (29) y no un crítico como debería ser, sus razones se basan en que hay carencia de esa ambición totalizadora que caracteriza a la gran novela latinoamericana contemporánea (35). La reacción de Julio se manifiesta en odio y desprecio hacia esa mujer a quien considera insensible y sádica por no ver más allá de su novela, cuyo gran tema era la narración de su experiencia de seis días enclaustrado en un calabozo, pero las razones de Monclús eran contundentes:

“- Sí, verla: falta una dimensión más amplia, y, sobre todo, la habilidad para proyectar, más que para describir o analizar, tanto situaciones como personajes de manera que se transformen en metáfora, metáfora válida en sí y no por lo que señala afuera de la literatura, no como crónica de sucesos que todo el mundo conoce y condena, y que por otra parte la gente está comenzando a olvidar.” (pp. 29)

Todos estos acontecimientos fueron los que desataron la gran envidia que sentía Julio por los integrantes del «boom», anhelaba ver su nombre allá arriba, entre los de Vargas Llosa, Roa Bastos, Carlos Fuentes, Ernesto Sábato y Marcelo Chiriboga (35), este último creado por Donoso, sentimientos que se aprecian en la siguiente cita:

[…] ¡Cómo emborrachaba el vino de la esperanza, cómo impulsaba el escozor de la envidia, la necesidad de revancha! […] (pp. 35)

A partir de los hechos ya mencionados es que se desarrolla en la novela una serie de picosos, mórbidos y tenaces comentarios que descalifican a todo lo que tiene que ver con la producción literaria del «boom», haciendo mofa de ello. Uno de los más fuertes y consternadores puntos se dan en el momento en el cual se califica de “extraña mafia” (31) a las editoriales y a los escritores acusándoles de haber saturado el mercado, dejando fuera a los demás escritores y sobre todo más subversiva se convierte la crítica cuando se dice que estas editoriales sólo quieren hacer dinero:

[…] “la obra de Chiriboga es obra inerte, en el fondo una invensión de esa bruja de las finanzas que es Núria Monclús, cuya calidad ahora revela sus deficiencias: fue fabricado por ella para incrementar el contenido de sus arcas ya repletas, catalana pesetera y avara, prestamista hebrea, Fagin con faldas, los novelistas latinoamericanos utilizados por ella como Fagin utilizaba a sus muchachitos.” (pp. 139)

Paradójicamente, el gran sueño y el mayor logro de un escritor, según las afirmaciones de Julio es lograr publicar en España, como lo hacen los integrantes del «boom», para surgir a la fama y dejar de ser sólo un desconocido, se ve que al no conseguirlo Julio descarga su frustración y odio:

Amargura. Dolor de ser excluido. Envidia. Sí: todo esto definió mi furia irracional contra Núria Monclús, que me cerraba su puerta. (pp. 31)

Había algo que sí lograba apaciguar el espíritu de escritor derrotado de Julio, que le hacía sentir hasta cierto punto satisfacción y era lo añeja y corroída que comenzaba  a ponerse la literatura del «boom»:

“El boom, corroído por la historia del gusto literario y por los exigencias estéticas de los jóvenes y las nuevas posturas políticas, era ya sin duda alguna, cosa del pasado, lo que me procuraba una modesta dosis de placer, incluso de paz: los nombres de aquellos a quienes hacía diez años yo y todos los aprendices de escritor de mi época quisimos emular, imitar, igualar, depasar, se habían marchitado: quedábamos sólo nosotros, los rechazados, como única esperanza…, ¿por qué no se daba cuenta de esto Núria Monclús? “(pp. 36)

Insinuando ya lo poco que tenía para dar y la urgente renovación que se necesitaba en el campo de la producción literaria latinoamericana y sin la más mínima modestia se jactaba en decir lo siguiente:

“Yo poseía una experiencia que ninguno de los cosmopolitas del boom tenía: ellos, escribiendo sus novelas desde un cómodo desarraigo voluntario, desconocían la experiencia de primera mano como participantes en una tragedia colectiva, como había participado yo en la situación chilena. ¿No constituía esto un extraordinario caudal?” (pp. 46)

Sus intenciones eran rescribir su novela con tal elocuencia e inmediatez que ensombrecería monumentalmente a todo el resto de la novela latinoamericana contemporánea, que como mordazmente dice, había caído en lo repetitivo, estetizante y pretencioso (46). La parodia que se hace del «boom» en el texto se desahoga en las afectaciones que degeneran al movimiento como insoportable oropel de falsedades comerciales (118), en la siguiente cita Julio se pregunta qué es lo que quiere Núria Monclús, quien se debió limitar sólo a vender, de él como escritor:

“¿Qué quería que hiciera con mi novela? ¿Un guiso de nouveau roman, de telquerismo de barrocos adjetivos y una pedantería indigesta de citas de autores prestigiosísimos por antiguos y desconocidos, condimentado con la pimienta de un “compromiso social” o un “compromiso político”, epidérmico, frívolo, pero que sirviera de anzuelo para los compradores?” (pp. 29, 31)

Se rehúsa Julio a hacer metáfora, a recurrir a artificios comerciales que como dice, sí logran hacerlo a veces, García Márquez, Carlos Fuentes o Cortázar (118), autores que resultan parodiados por Donoso al decir que fueron inventados y manipulados prácticamente por la industria literaria para vender. Y para estos efectos de parodia es que Donoso crea al personaje ficticio, Marcelo Chiriboga, un exitoso escritor ecuatoriano quien es considerado el más insolentemente celebre de todos los integrantes del dudoso «boom» (132):

“Su novela, La caja sin secreto, es como la Biblia, como el Quijote, sus ediciones alcanzan millones en todas las lenguas, incluso en armenio, ruso y japonés, figura pública casi pop entre política y cinematográfica, pero la calidad literaria de su obra sobresale, para mi gusto y el de Gloria, casi sola en medio de los pretenciosos novelistas latinoamericanos de su generación: pertenece al, y fue centro del, «boom»” […] (pp. 132)

Aclarando pues, que el caso de Chiriboga no se trata de una trapisonda editorial manejada por la capomafia (132), dando a entender Donoso que él sí es un escritor de verdad y no necesita ser apoyado por las editoriales, sino que es grande por la simple y emocionante aclamación universal (132).

Todos estos ejemplos del «boom» parodiado  están ligados, como lo menciona Oviedo (2001) en el estado de la cuestión, con parte de la experiencia vivencial del autor como escritor-protagonista en su momento de exilio, cuando estuvo casado y viviendo en España sin ser aún reconocido, hasta que apareciera su afamada novela,  El obsceno pájaro de la noche.

EL ENMASCARAMIENTO EN LOS PERSONAJES DE LA NOVELA COMO RECHAZO DE SU IDENTIDAD

El jardín de al lado

El jardín de al lado

El enmascaramiento como parte del carnaval es un elemento narrativo que se desarrolla con amplitud en los textos neobarrocos latinoamericanos y que tiene mucha presencia en El jardín de al lado, para evidenciar las vivencias personales, familiares y las actitudes más ocultas e íntimas de los personajes. La máscara es la marca de la alteridad, el rechazo de la identidad que se desencadena a causa de las vejaciones, es un proceso de la búsqueda de la identidad, que se han visto imposibilitados de llenar a raíz del exilio, el alejamiento de la familia, el sufrimiento, el tratar de huir de un pasado, el desposeimiento en un mundo donde no encuentran arraigo. En Julio se observa el vaciamiento de pertenencia por su fracaso como escritor, sus problemas maritales, la posición económica inferior, que se llega a materializar en la novela por la necesidad de publicar, hacerse famoso y vender muchos libros, puesto que ahí, hay una posibilidad de recomponer su identidad, de sentirse triunfador y ser nombrado por muchos en el mundo como, “el gran escritor chileno”, perteneciente al «boom».

En esta novela, destaca el juego de máscaras en el tratamiento de la sexualidad, por medio de un lenguaje hiperbolizado, cargado de detalles, transfigurado, que convierte a sus personajes en entes ambiguos, sin una sexualidad definida, este tratamiento de ambigüedad se desarrolla desde una vertiente de ocultamiento. Lo interesante de El jardín de al lado, es que su tipo de narración que es directo, pero a la vez indirecto, le permitió a Donoso hablar de homosexualidad, sobre todo de las tendencias de Julio, que al mismo tiempo logra negarlas o hacerlas dudosas, curiosamente cuando el lector tiene la certeza de conocer realmente la identidad sexual de Julio, inmediatamente las siguientes líneas del texto ocultan sus intenciones, como se ve en el siguiente ejemplo:

“Entré con el muchachito en la estrecha cabina: su talle delicado quedó perturbadoramente junto al mío y además consiente de estarlo, aunque vi a Bijou concentradísimo en lo que hacía […] En cambio estaba ahí ese delgado cuerpo calculador y sabio que, casi tocando el mío, me di cuenta, esperaba que yo diera el paso en falso de acercarme un milímetro más. Yo no lo iba a hacer.” (pp. 84)

Ahora las siguientes líneas logran ocultar o desmentir las intenciones primarias de Julio:

“- De repente comprendí -le comenté a Carlos- que no era tan sexual mi atracción por Bijou sino otra cosa, un deseo de apropiarme de su cuerpo, de ser él, de adjudicarme sus códigos y apetitos, mi hambre por meterme dentro de la piel de Bijou era mi deseo de que mi dolor fuera otro […]” (pp. 84)

Esto tipo de interacción, aseveración-ocultamiento es el que se desarrolla a través de la novela para el tratamiento del tema de la identidad sexual, como un juego que el lector debe descifrar. Además, de que en esta última cita es resaltable la apropiación de la identidad ajena como usa de la máscara, Julio sintió deseos de ser Bijou, un jovencito amigo de Patrick, quien es hijo de él y Gloria, este personaje se caracteriza por ser ambiguo, amoral e indefinido sexualmente. Este tipo de apropiación es recurrente en Julio que al parecer desea salir del encierro que implica él mismo.

El tratamiento del tema de la homosexualidad es recurrente, visto desde varios ámbitos, Donoso parece introducir en su texto la problemática de la marginación del homosexual, del perjuicio que implica serlo y así lo expresa el protagonista, poniéndose una máscara de temor:

Di un suspiro de alivio, que por un lado me relajó, dejando sólo un odio a mí mismo, bastante manejable, por este temor a la homosexualidad de la gente de mi medio y mi generación, que yo creía haber superado (pp. 90)

En la novela se trata el tema de los ambientes promiscuos, los bares, el jardín de al lado, sitios donde se llevan a cabo prácticas homosexuales (historias eróticas) o son lugares de encuentro para personas de distinta preferencia sexual, por ejemplo, el bar “Tommỷ s cuya clientela es “gay” y que Julio, según dijo, conocía muy bien su reputación (79), por tanto, se puso de nuevo la máscara de temor y no quiso entrar. En estos pasajes del texto se despliegan en mayor cantidad las descripciones de esa vida sexual y el tratamiento del tema es rico en alusiones que lo sustentan, para mostrar esta dinámica descriptiva, en el bar Tommỷs, David Bowie (de ambigua identidad sexual) canta una canción llamada kooks que se refiere al homosexualismo explícitamente:

If you stay
You won ̉ t be sorry
̉cause we believe in you…
Soon you ̉ll grow
So take a chance
With a couple of kooks..
. (89)

O quizá también, las descripciones de las fiestas que hacía la gente joven en el jardín de al lado del apartamento donde Julio y Gloria pasaban el verano, se daban una serie de interacciones homosexuales en un tono muy suave, como es común en todo el texto, las mujeres rozan sus pezones al bailar desnudas unas con otras (108)

Dejando el tema sexual,  en la dinámica de la novela entra en juego el enmascaramiento del sufrimiento y el temor, su papel es preponderante a lo largo de la narración, pues los problemas no cesan, los sentimientos más profundos de decepción, de dolor, de soledad agobian la conciencia del ser, desencadenados por un exilio, por el fracaso de sus ideales, la envidia, el odio y la impotencia de tomar las riendas de sus vidas y enfrentar las dificultades, la hacen ser una novela muy psicológica. Esa debilidad de estar en una tierra extraña que los excluye, lleva a los personajes a enmascarar el dolor por medio del uso y abuso de las drogas, se recurre al alcohol y al Valium de uso diario para Julio y Gloria, con esto ambos calmaban sus exacerbadas emociones:

“El Valium está en mi cartera […] te haría bien tomar por lo menos uno. […] Claro que me haría bien, pero en La Cala bebí demasiado cognac y las consecuencias de estas mezclas eran, ay, conocidas: amodorramiento que duraba semanas, depresión que me alejaba de la máquina de escribir, asco a toda comida, irritabilidad contra los que me rodeaban […]”  (pp.28)

“Yo, en cambio, bebo durante el día para estimularme y no temer a la máquina, o para matar mi lucidez insoportable, a veces mi odio, siempre mi incertidumbre, y como esto sólo consigue agravar mi desasosiego tomo Valium hasta quedar idiotizado frente a la televisión.” (pp.76)

El consumo de otras sustancias psicotrópicas también funcionan en otros personajes como, Bijou o Katy, la amiga más cercana de Gloria, comúnmente hacen uso de la mariguana y del hachís para enmascarar su vida desordenada, sin sentido y sin rumbo fijo, como un escape a la realidad circundante. La máscara en Donoso pode de manifiesto la crisis del sujeto en una sociedad posmoderna, y en su acto encubridor, resalta la falta de esencia del mismo, su incapacidad para la sociabilización que va desapareciendo poco a poco, que va desde un ser potencial hasta la nada, conforme el contexto de la pérdida de identidad y de sentido.

CONSIDERACIONES FINALES

  • En El jardín de al lado, hay mucha riqueza de elementos carnavalescos, tanto que en este trabajo apenas se logra mostrar los ejes centrales de la temática tratada.
  • No se trata (la novela) de un discurso político, a pesar de las alusiones políticas, el centro de la propia novela es el personaje y sus contradicciones.
  • Aceptación/rechazo, envidia/compañerismo, alabanza/crítica, el mundo de la literatura es fastuoso, a los que logran publicar los acechan los fracasados y los envidiosos, todos los que quieren entrar a ese sitio dichoso, ser parte del “boom”.
  • Es interesante, con respecto al tema de la homosexualidad, la amplitud sexual y afectiva en hombres y mujeres, presentada de manera ambigua en la novela, como es costumbre en Donoso de mostrar una realidad ambivalente y multifacética enmascarada en los personajes.

BIBLIOGRAFÍA

  • Campra. R. Borges. J.L. (1987)  América Latina, la identidad y la máscara. México: Siglo XXI.
  • Chesak. L.A. (1997). José Donoso, escritura y subversión del significado. Madrid: Verbum Editorial.
  • Donoso.J. (1981) El jardín de al lado. Barcelona: Seix Barral.
  • Oviedo. J. M. (2001). Historia de la literatura hispanoamericana 4. Madrid: Alianza editorial.
  • Sarduy, Severo. (1972) “Barroco y neobarroco” en C. Fernández Moreno. América Latina en su literatura. México: Siglo XXI.
  • Sarduy, Severo. (1974) Barroco. Buenos Aires: Editorial Suram.

Novela: La casa y el mundo. El conflicto.

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Novela de Rabindranath Tagore.

Novela de Rabindranath Tagore.

La casa y el mundo es la novela que llega a representar a esa India legendaria y remota, donde todavía perduran las buenas costumbres ancestrales, y la adquisición de un compromiso nacionalista con el país es el movimiento en auge que viene a  significar el inicio de todo un conflicto, que en mi opinión, se divide en dos causales: el político social y el amoroso.

El problema político trae consigo una serie de sucesos que afectará la vida del matrimonio entre Nikhil y Bimala, el nacionalismo radical y la diferencia de pensamiento será la causa del alejamiento de ambos, bajo la sombra de su principal representante en la novela, Sandip. Este pretende liberar a la patria del yugo extranjero en nombre del movimiento Swadeshi, su consigna nacionalista pretende boicotear los productos extranjeros, sobre todo los europeos y más aún los británicos. Quizá lo más conflictivo del caso es que líderes nacionalistas como Sandip se comportaban igual que terroristas, atentaban contra la vida de los civiles inocentes que no congeniaran con sus ideales, provocando un caos en la sociedad india.

La novela se desarrolla a través de las experiencias en forma de monólogo de estos tres personajes: Nikhil, Bimala y Sandip. Nikhil y Sandip, dos amigos de la infancia, parecen representar dos visiones opuestas de la Nación, con Bimala la esposa de Nikhil, que se encuentra dividida entre los dos, sin saber a ciencia cierta cuál debería ser su principal guía para seguir y actuar. Ella es primeramente feliz en su papel tradicional de esposa,  luego es animada por su marido para salir de la casa a experimentar el mundo y encontrar una nueva identidad como mujer india. Su esposo el maharajá, es un hombre benevolente, racional y altruista, es un propietario, pero a pesar de su poder económico, su visión es humanitaria y la perspectiva de su mundo es ilustrada, basada en una verdadera igualdad y armonía de los individuos y naciones, él defiende la mercantilización de los productos extranjeros en el país y en su mercado, esta es una razón más para que los roces con su supuesto amigo Sandip lleguen al límite. Sandip es el personaje causante de la división entre el matrimonio, es un hombre egoísta, opresivo e irracional, pero líder carismático del nacionalismo que cultiva un intenso sentimiento de patriotismo en las personas,  resulta ser al extremo manipulador y con esto es que hace partidaria de él y sus ideas a Bimala, también logra inculcarles fuerte en la mente la canción y fetiche: “Bande Mataram” o “Salve Madre”, que repiten insistentemente y así, como hizo con muchos, logra con ella remplazar su sensibilidad moral con la intolerancia nacional y el fanatismo. Esto sería por el lado político e ideal, pero su inescrupulosidad no lo hace dudar en cortejar a la mujer de su amigo e incluso incitarla a robar a su propio esposo, igual, Bimala no es inocente del todo, ella quedó impresionada y enamorada de la fuerza de Sandip, sus puntos de vista e ideales, su carácter y decisión, características que ella deseaba en su esposo al cual consideraba débil y pasivo.

Nikhil ama a Bimala de todo corazón, pero Bimala debe apreciar por sí misma el amor de su esposo. Nikhil no desea ser tirano en el amor, él permite a Bimala hacer su libre elección. Y espera que esa obsesión ideológica y sexual de su mujer hacia Sandip sea solo una fase pasajera en el proceso de maduración, Nikhil espera sin perder la fe que ese hechizo acabe y Bimala vuelva en sí. Con este suceso, Tagore propone en la novela la libertad de elección y el potencial de las mujeres indias a reclamar su derecho a la emancipación. El amor de Sandip a su país lo llevó a la inconciencia y contagia de esta a Bimala, que por decisión propia lo sigue ciegamente sin importar cuánto daño le causa a su esposo, a este líder radical poco le importó usar la intriga o la violencia para cumplir su misión, inclusive si ello implicaba hacerle daño a sus seguidores, tal como manipula a Bimala a robar, a ser una mujer desvergonzada que rompe sus votos matrimoniales, todo por el supuesto amor a la Patria, mientras la misión se lleve a cabo, el fin justifica los medios, así funcionaba la mentalidad de Sandip.

Por fin Bimala abre los ojos y la mujer se sobrepone al hombre, al dominante, y logra humillar al Sandip que había perdido todo dominio de sí mismo, ya no podía ni coordinar sus palabras, lo que para los ojos de Bimala significó la pérdida de la fuerza y la seducción, ya no era un rey si no un villano, un hombre débil que con su grosería se mostró tal cual es, liberando a Bimala de todas sus engañosas alabanzas y del sortilegio que la estaba hundiendo como mujer. Lo único que queda es que su matrimonio tenga salvación y que el amor de Nikhil pueda superar sus múltiples defectos que obligaron a Bimala a practicar el engaño. Pero acaso, ¿pagó Nikhil con su vida la violencia generada por Sandip?

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