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José Donoso

José Donoso

ACERCA DEL AUTOR Y LA NOVELA

José Donoso es chileno, nace en 1924 y fallece en el año 1997. De acuerdo con el texto de Oviedo (2001), Donoso es el escritor de quien más se ha discutido si pertenece o no al «boom». Posee una extensa producción narrativa que se caracteriza por su estilo realista, enriquecido y modificado, pues le incorpora nuevas formas, temas y obsesiones a sus tópicos más relevantes como narrador entre los que destacan: el mundo familiar y sus conflictos, la nostalgia de la inocencia que se quedó en el pasado, las ilusiones perdidas, la visión de la realidad como una mera apariencia en la que se ocultan elementos que la distorsionan y la degradación de los valores permanentes de la sociedad. (Oviedo, 2001)

Destacan dentro de la producción novelística de Donoso,  El obsceno pájaro de la noche (1970), Casa de campo (1978) y El jardín de al lado (1981), publicados en Barcelona, según Oviedo (2001) estas novelas importan porque en ellas el escritor hace más visible su concepción del realismo como un simulacro, como una parodia del mundo objetivo, que tiende una trampa al lector, puesto que duplica la realidad para burlarse de ella y de nosotros, aspecto que lo acerca a las estéticas de los escritores del «boom».

Respecto a la crítica realizada a la novela, Oviedo (2001) opina que pasó algo desapercibida en comparación a la gran acogida que se le dio a El obsceno pájaro de la noche y a Casa de Campo, lo que considera una errónea percepción al alegar que:

Presenta una irónica y dramática conjunción de los planos histórico, político y personal de la experiencia de un escritor-protagonista (sin duda, el mismo autor) que examina, su doble exilio, el físico y el intelectual, tras la caída de Allende. Es un texto ideal para observar cómo se contemplaba Donoso frente al «boom». (Oviedo, 2001)

Quizá esta esta actitud frente a El jardín de al lado, se deba a la dureza con que Donoso se refiere a los editores y escritores pertenecientes al «boom», que debieron generar en su momento polémica dentro del medio.

Dentro de la novela se desarrolla fuertemente el tema de la homosexualidad y es Román García Castro en su artículo, “Epistemología del closet”, quien hace un acercamiento a este tema, según su análisis, Donoso utiliza una máscara más o menos transparente para hablar de homosexualidad y considera que El jardín de al lado  es un buen punto de partida para entender como el escritor trata esta temática.

El jardín de al lado, es una novela en donde se inserta el juego de máscaras y desde la portada misma del libro se introduce el proceso de enmascaramiento, tal como lo revela la crítica Laura Chesak (1997), en esa portada figuran, tomados del cuadro “les amants” de René Magritte, un hombre y una mujer pero que están cubiertos bajo una tela blanca que anula las facciones, por lo que textualmente aclara:

En las figuras de la portada ya empezamos a vislumbrar la ambigüedad esencial de la identidad, el peso del silencio y la incomunicación, y en el trasfondo el acto de escribir para encontrar una voz. (Chesak, 1997)

En el libro, América Latina, la identidad y la máscara, de Rosalba Campra y Jorge Luis Borges (1987) tratan el tema del exilio en la novela de Donoso, recalcan el fracaso y la dolorosa envidia de Julio Méndez hacia sus colegas más afortunados y famosos, de las leyes del mercado, de hecho, los tópicos más sobresalientes del texto y la describen así:

Es la historia de la disgregación de los afectos, de la despiadada corrosión de las palabras, de la transformación de la rebelión en nostalgia, en recuerdo de un detalle mínimo: no la patria, sino un jardín lejano. (Campra, Borges, 1987)

ACERCAMIENTO A LA TEORÍA DEL CARNAVAL SEGÚN SARDUY

Si establecemos las características del barroco literario que surge como un medio artístico de expresión y ruptura, a través del cual se cambia la idea de mundo idealista mantenida en el renacimiento, por una idea más compleja, conflictiva y contradictoria Aparecen formas textuales recargadas de ornamentas, donde se exageran los recursos lingüísticos dirigidos a los sentidos; de esta nueva configuración del lenguaje (barroco), más los cambios que se producen del paso de un siglo a otro y, el paulatino cambio de mentalidad, hacen que este movimiento sea el cimiento del neobarroco.

Para Sarduy “el barroco actual, el neobarroco, refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, del logos en tanto absoluto, la carencia que constituye nuestro fundamento epistémico. Neobarroco del desequilibrio, reflejo estructural de un deseo que no puede alcanzar su objeto, deseo para el cual el logos no ha organizado más que una pantalla que esconde la carencia (…) Neobarroco: reflejo necesariamente pulverizado de un saber que sabe ya que no está apaciblemente cerrado sobre sí mismo. Arte del destronamiento y la discusión” (Sarduy, 1974)

Sin embargo, ha sido Severo Sarduy el escritor que pudo recoger esa tradición reivindicatoria de los maestros cubanos y desarrollar su propia teorización en el marco de los cambios culturales de los años 60, o sea, cuando la crisis de lo moderno comienza a desalojar el discurso intimidatorio de la razón. De este modo,

“El barroco actual, el neobarroco, refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, del logos en tanto absoluto, la carencia que constituye nuestro fundamento epistémico. Neobarroco del desequilibrio, reflejo estructural de un deseo que no puede alcanzar su objeto, deseo para el cual el logos no ha organizado más que una pantalla que esconde la carencia (…) Neobarroco: reflejo necesariamente pulverizado de un saber que sabe ya que no está apaciblemente cerrado sobre sí mismo. Arte del destronamiento y la discusión” (Sarduy, 1972).

El jardín de al lado, es una novela carnavalesca y de hecho, subversiva, ya que ésta hace una parodia a partir de la producción literaria del «boom», que toma intertexto. Por lo tanto, para hacer el estudio de la novela es que se hará uso de la teoría propuesta por Severo Sarduy en el texto: “El barroco y el neobarroco”, con esa marca de origen del barroco, que es la parodia, que Sarduy invoca a partir de las teorías de Bajtin, trasladando al fundamento de este género la carnavalización, al centro de la productividad textual latinoamericana. Para Sarduy (1974), el barroco latinoamericano participa del concepto de parodia definido por Mijaíl Bajtin en 1929, ya que permite una lectura en filigrana, en que esconde subyacente al texto otro texto. Sarduy explica que implica la carnavalización:

[…] Implica la parodia en la medida en que equivale a confusión y afrontamiento, a interacción de distintos estratos, de distintas texturas lingüísticas, a intertextualidad. (Sarduy, 1974)

También, en la carnavalización del barroco se identifican características como la inserción de la mezcla de géneros, la intrusión de un tipo de discurso en otro y el uso de la máscara para ocultar identidades.

PARODIA DE LA PRODUCCIÓN LITERARIA DEL «BOOM»

La historia que encierra la novela El jardín de al lado, remite a una parodia y fuerte crítica y la producción literaria del «boom», que incluye a editores y escritores pertenecientes al movimiento, cuya imagen de poder son los editores y en esta novela y el personaje de Núria Monclús cumple ese rol, los escritores fracasados son los que sienten envidia de los que pertenecen a ese mundo en el cual quisieran estar y gozar del prestigio y reconocimiento que tienen unos pocos, y que se puede apreciar en el papel que juega el protagonista de la novela, el chileno Julio Méndez, escritor rechazado por las editoriales barcelonesas y que por efecto se siente fracasado, entonces en este ámbito es que fluctúan los rasgos paródicos dentro de El jardín de al lado.

La parodia que se hace del «boom» a través de los acontecimientos de la novela tiene un sustrato y es el rechazo de la novela de Julio por parte de Núria Monclús, la que él llama irónicamente, mercader de la literatura (29) y no un crítico como debería ser, sus razones se basan en que hay carencia de esa ambición totalizadora que caracteriza a la gran novela latinoamericana contemporánea (35). La reacción de Julio se manifiesta en odio y desprecio hacia esa mujer a quien considera insensible y sádica por no ver más allá de su novela, cuyo gran tema era la narración de su experiencia de seis días enclaustrado en un calabozo, pero las razones de Monclús eran contundentes:

“- Sí, verla: falta una dimensión más amplia, y, sobre todo, la habilidad para proyectar, más que para describir o analizar, tanto situaciones como personajes de manera que se transformen en metáfora, metáfora válida en sí y no por lo que señala afuera de la literatura, no como crónica de sucesos que todo el mundo conoce y condena, y que por otra parte la gente está comenzando a olvidar.” (pp. 29)

Todos estos acontecimientos fueron los que desataron la gran envidia que sentía Julio por los integrantes del «boom», anhelaba ver su nombre allá arriba, entre los de Vargas Llosa, Roa Bastos, Carlos Fuentes, Ernesto Sábato y Marcelo Chiriboga (35), este último creado por Donoso, sentimientos que se aprecian en la siguiente cita:

[…] ¡Cómo emborrachaba el vino de la esperanza, cómo impulsaba el escozor de la envidia, la necesidad de revancha! […] (pp. 35)

A partir de los hechos ya mencionados es que se desarrolla en la novela una serie de picosos, mórbidos y tenaces comentarios que descalifican a todo lo que tiene que ver con la producción literaria del «boom», haciendo mofa de ello. Uno de los más fuertes y consternadores puntos se dan en el momento en el cual se califica de “extraña mafia” (31) a las editoriales y a los escritores acusándoles de haber saturado el mercado, dejando fuera a los demás escritores y sobre todo más subversiva se convierte la crítica cuando se dice que estas editoriales sólo quieren hacer dinero:

[…] “la obra de Chiriboga es obra inerte, en el fondo una invensión de esa bruja de las finanzas que es Núria Monclús, cuya calidad ahora revela sus deficiencias: fue fabricado por ella para incrementar el contenido de sus arcas ya repletas, catalana pesetera y avara, prestamista hebrea, Fagin con faldas, los novelistas latinoamericanos utilizados por ella como Fagin utilizaba a sus muchachitos.” (pp. 139)

Paradójicamente, el gran sueño y el mayor logro de un escritor, según las afirmaciones de Julio es lograr publicar en España, como lo hacen los integrantes del «boom», para surgir a la fama y dejar de ser sólo un desconocido, se ve que al no conseguirlo Julio descarga su frustración y odio:

Amargura. Dolor de ser excluido. Envidia. Sí: todo esto definió mi furia irracional contra Núria Monclús, que me cerraba su puerta. (pp. 31)

Había algo que sí lograba apaciguar el espíritu de escritor derrotado de Julio, que le hacía sentir hasta cierto punto satisfacción y era lo añeja y corroída que comenzaba  a ponerse la literatura del «boom»:

“El boom, corroído por la historia del gusto literario y por los exigencias estéticas de los jóvenes y las nuevas posturas políticas, era ya sin duda alguna, cosa del pasado, lo que me procuraba una modesta dosis de placer, incluso de paz: los nombres de aquellos a quienes hacía diez años yo y todos los aprendices de escritor de mi época quisimos emular, imitar, igualar, depasar, se habían marchitado: quedábamos sólo nosotros, los rechazados, como única esperanza…, ¿por qué no se daba cuenta de esto Núria Monclús? “(pp. 36)

Insinuando ya lo poco que tenía para dar y la urgente renovación que se necesitaba en el campo de la producción literaria latinoamericana y sin la más mínima modestia se jactaba en decir lo siguiente:

“Yo poseía una experiencia que ninguno de los cosmopolitas del boom tenía: ellos, escribiendo sus novelas desde un cómodo desarraigo voluntario, desconocían la experiencia de primera mano como participantes en una tragedia colectiva, como había participado yo en la situación chilena. ¿No constituía esto un extraordinario caudal?” (pp. 46)

Sus intenciones eran rescribir su novela con tal elocuencia e inmediatez que ensombrecería monumentalmente a todo el resto de la novela latinoamericana contemporánea, que como mordazmente dice, había caído en lo repetitivo, estetizante y pretencioso (46). La parodia que se hace del «boom» en el texto se desahoga en las afectaciones que degeneran al movimiento como insoportable oropel de falsedades comerciales (118), en la siguiente cita Julio se pregunta qué es lo que quiere Núria Monclús, quien se debió limitar sólo a vender, de él como escritor:

“¿Qué quería que hiciera con mi novela? ¿Un guiso de nouveau roman, de telquerismo de barrocos adjetivos y una pedantería indigesta de citas de autores prestigiosísimos por antiguos y desconocidos, condimentado con la pimienta de un “compromiso social” o un “compromiso político”, epidérmico, frívolo, pero que sirviera de anzuelo para los compradores?” (pp. 29, 31)

Se rehúsa Julio a hacer metáfora, a recurrir a artificios comerciales que como dice, sí logran hacerlo a veces, García Márquez, Carlos Fuentes o Cortázar (118), autores que resultan parodiados por Donoso al decir que fueron inventados y manipulados prácticamente por la industria literaria para vender. Y para estos efectos de parodia es que Donoso crea al personaje ficticio, Marcelo Chiriboga, un exitoso escritor ecuatoriano quien es considerado el más insolentemente celebre de todos los integrantes del dudoso «boom» (132):

“Su novela, La caja sin secreto, es como la Biblia, como el Quijote, sus ediciones alcanzan millones en todas las lenguas, incluso en armenio, ruso y japonés, figura pública casi pop entre política y cinematográfica, pero la calidad literaria de su obra sobresale, para mi gusto y el de Gloria, casi sola en medio de los pretenciosos novelistas latinoamericanos de su generación: pertenece al, y fue centro del, «boom»” […] (pp. 132)

Aclarando pues, que el caso de Chiriboga no se trata de una trapisonda editorial manejada por la capomafia (132), dando a entender Donoso que él sí es un escritor de verdad y no necesita ser apoyado por las editoriales, sino que es grande por la simple y emocionante aclamación universal (132).

Todos estos ejemplos del «boom» parodiado  están ligados, como lo menciona Oviedo (2001) en el estado de la cuestión, con parte de la experiencia vivencial del autor como escritor-protagonista en su momento de exilio, cuando estuvo casado y viviendo en España sin ser aún reconocido, hasta que apareciera su afamada novela,  El obsceno pájaro de la noche.

EL ENMASCARAMIENTO EN LOS PERSONAJES DE LA NOVELA COMO RECHAZO DE SU IDENTIDAD

El jardín de al lado

El jardín de al lado

El enmascaramiento como parte del carnaval es un elemento narrativo que se desarrolla con amplitud en los textos neobarrocos latinoamericanos y que tiene mucha presencia en El jardín de al lado, para evidenciar las vivencias personales, familiares y las actitudes más ocultas e íntimas de los personajes. La máscara es la marca de la alteridad, el rechazo de la identidad que se desencadena a causa de las vejaciones, es un proceso de la búsqueda de la identidad, que se han visto imposibilitados de llenar a raíz del exilio, el alejamiento de la familia, el sufrimiento, el tratar de huir de un pasado, el desposeimiento en un mundo donde no encuentran arraigo. En Julio se observa el vaciamiento de pertenencia por su fracaso como escritor, sus problemas maritales, la posición económica inferior, que se llega a materializar en la novela por la necesidad de publicar, hacerse famoso y vender muchos libros, puesto que ahí, hay una posibilidad de recomponer su identidad, de sentirse triunfador y ser nombrado por muchos en el mundo como, “el gran escritor chileno”, perteneciente al «boom».

En esta novela, destaca el juego de máscaras en el tratamiento de la sexualidad, por medio de un lenguaje hiperbolizado, cargado de detalles, transfigurado, que convierte a sus personajes en entes ambiguos, sin una sexualidad definida, este tratamiento de ambigüedad se desarrolla desde una vertiente de ocultamiento. Lo interesante de El jardín de al lado, es que su tipo de narración que es directo, pero a la vez indirecto, le permitió a Donoso hablar de homosexualidad, sobre todo de las tendencias de Julio, que al mismo tiempo logra negarlas o hacerlas dudosas, curiosamente cuando el lector tiene la certeza de conocer realmente la identidad sexual de Julio, inmediatamente las siguientes líneas del texto ocultan sus intenciones, como se ve en el siguiente ejemplo:

“Entré con el muchachito en la estrecha cabina: su talle delicado quedó perturbadoramente junto al mío y además consiente de estarlo, aunque vi a Bijou concentradísimo en lo que hacía […] En cambio estaba ahí ese delgado cuerpo calculador y sabio que, casi tocando el mío, me di cuenta, esperaba que yo diera el paso en falso de acercarme un milímetro más. Yo no lo iba a hacer.” (pp. 84)

Ahora las siguientes líneas logran ocultar o desmentir las intenciones primarias de Julio:

“- De repente comprendí -le comenté a Carlos- que no era tan sexual mi atracción por Bijou sino otra cosa, un deseo de apropiarme de su cuerpo, de ser él, de adjudicarme sus códigos y apetitos, mi hambre por meterme dentro de la piel de Bijou era mi deseo de que mi dolor fuera otro […]” (pp. 84)

Esto tipo de interacción, aseveración-ocultamiento es el que se desarrolla a través de la novela para el tratamiento del tema de la identidad sexual, como un juego que el lector debe descifrar. Además, de que en esta última cita es resaltable la apropiación de la identidad ajena como usa de la máscara, Julio sintió deseos de ser Bijou, un jovencito amigo de Patrick, quien es hijo de él y Gloria, este personaje se caracteriza por ser ambiguo, amoral e indefinido sexualmente. Este tipo de apropiación es recurrente en Julio que al parecer desea salir del encierro que implica él mismo.

El tratamiento del tema de la homosexualidad es recurrente, visto desde varios ámbitos, Donoso parece introducir en su texto la problemática de la marginación del homosexual, del perjuicio que implica serlo y así lo expresa el protagonista, poniéndose una máscara de temor:

Di un suspiro de alivio, que por un lado me relajó, dejando sólo un odio a mí mismo, bastante manejable, por este temor a la homosexualidad de la gente de mi medio y mi generación, que yo creía haber superado (pp. 90)

En la novela se trata el tema de los ambientes promiscuos, los bares, el jardín de al lado, sitios donde se llevan a cabo prácticas homosexuales (historias eróticas) o son lugares de encuentro para personas de distinta preferencia sexual, por ejemplo, el bar “Tommỷ s cuya clientela es “gay” y que Julio, según dijo, conocía muy bien su reputación (79), por tanto, se puso de nuevo la máscara de temor y no quiso entrar. En estos pasajes del texto se despliegan en mayor cantidad las descripciones de esa vida sexual y el tratamiento del tema es rico en alusiones que lo sustentan, para mostrar esta dinámica descriptiva, en el bar Tommỷs, David Bowie (de ambigua identidad sexual) canta una canción llamada kooks que se refiere al homosexualismo explícitamente:

If you stay
You won ̉ t be sorry
̉cause we believe in you…
Soon you ̉ll grow
So take a chance
With a couple of kooks..
. (89)

O quizá también, las descripciones de las fiestas que hacía la gente joven en el jardín de al lado del apartamento donde Julio y Gloria pasaban el verano, se daban una serie de interacciones homosexuales en un tono muy suave, como es común en todo el texto, las mujeres rozan sus pezones al bailar desnudas unas con otras (108)

Dejando el tema sexual,  en la dinámica de la novela entra en juego el enmascaramiento del sufrimiento y el temor, su papel es preponderante a lo largo de la narración, pues los problemas no cesan, los sentimientos más profundos de decepción, de dolor, de soledad agobian la conciencia del ser, desencadenados por un exilio, por el fracaso de sus ideales, la envidia, el odio y la impotencia de tomar las riendas de sus vidas y enfrentar las dificultades, la hacen ser una novela muy psicológica. Esa debilidad de estar en una tierra extraña que los excluye, lleva a los personajes a enmascarar el dolor por medio del uso y abuso de las drogas, se recurre al alcohol y al Valium de uso diario para Julio y Gloria, con esto ambos calmaban sus exacerbadas emociones:

“El Valium está en mi cartera […] te haría bien tomar por lo menos uno. […] Claro que me haría bien, pero en La Cala bebí demasiado cognac y las consecuencias de estas mezclas eran, ay, conocidas: amodorramiento que duraba semanas, depresión que me alejaba de la máquina de escribir, asco a toda comida, irritabilidad contra los que me rodeaban […]”  (pp.28)

“Yo, en cambio, bebo durante el día para estimularme y no temer a la máquina, o para matar mi lucidez insoportable, a veces mi odio, siempre mi incertidumbre, y como esto sólo consigue agravar mi desasosiego tomo Valium hasta quedar idiotizado frente a la televisión.” (pp.76)

El consumo de otras sustancias psicotrópicas también funcionan en otros personajes como, Bijou o Katy, la amiga más cercana de Gloria, comúnmente hacen uso de la mariguana y del hachís para enmascarar su vida desordenada, sin sentido y sin rumbo fijo, como un escape a la realidad circundante. La máscara en Donoso pode de manifiesto la crisis del sujeto en una sociedad posmoderna, y en su acto encubridor, resalta la falta de esencia del mismo, su incapacidad para la sociabilización que va desapareciendo poco a poco, que va desde un ser potencial hasta la nada, conforme el contexto de la pérdida de identidad y de sentido.

CONSIDERACIONES FINALES

  • En El jardín de al lado, hay mucha riqueza de elementos carnavalescos, tanto que en este trabajo apenas se logra mostrar los ejes centrales de la temática tratada.
  • No se trata (la novela) de un discurso político, a pesar de las alusiones políticas, el centro de la propia novela es el personaje y sus contradicciones.
  • Aceptación/rechazo, envidia/compañerismo, alabanza/crítica, el mundo de la literatura es fastuoso, a los que logran publicar los acechan los fracasados y los envidiosos, todos los que quieren entrar a ese sitio dichoso, ser parte del “boom”.
  • Es interesante, con respecto al tema de la homosexualidad, la amplitud sexual y afectiva en hombres y mujeres, presentada de manera ambigua en la novela, como es costumbre en Donoso de mostrar una realidad ambivalente y multifacética enmascarada en los personajes.

BIBLIOGRAFÍA

  • Campra. R. Borges. J.L. (1987)  América Latina, la identidad y la máscara. México: Siglo XXI.
  • Chesak. L.A. (1997). José Donoso, escritura y subversión del significado. Madrid: Verbum Editorial.
  • Donoso.J. (1981) El jardín de al lado. Barcelona: Seix Barral.
  • Oviedo. J. M. (2001). Historia de la literatura hispanoamericana 4. Madrid: Alianza editorial.
  • Sarduy, Severo. (1972) “Barroco y neobarroco” en C. Fernández Moreno. América Latina en su literatura. México: Siglo XXI.
  • Sarduy, Severo. (1974) Barroco. Buenos Aires: Editorial Suram.
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