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La polémica en torno a la Generación del 98 y su relación con el Modernismo

Azorín a los 14 años de edad

Azorín a los 14 años de edad

Al parecer, la polémica surge porque la denominación de: Generación del 98, es una invención de Azorín,  quien formó parte de un grupo de jóvenes que lograron un renacimiento de la literatura, y que se orientaban a los problemas de tipo espiritual o ideológico, así como también, la búsqueda del sentido de la vida. Ellos mismos querían crear una nueva visión de España y su tradición al protestar por tanta corrupción en el país, esto, según lo dicho por, José García López, autor del libro: Historia de la literatura española.

El estudioso de la literatura española, Ricardo Gullón Fernández, critica tal invención, al decir que, es algo perturbador, pues, escindió la unidad de la literatura de lengua española; regresiva, porque al mezclar la historia con la crítica se dio una confusión de ambos campos  y se desvió del camino que lleva a la comprensión de la obra de arte. El mismo Gullón, también aclara que, el no fijarse suficientemente en la creación misma, de exaltar el españolismo frente al universalismo y de subrayar lo negativo en vez de lo positivo convierte a la Generación del 98 en un error.

La relación entre el 98 y el Modernismo comienza con la idea de que son actitudes irreductibles en los temas y en las formas de expresión, además de, competidoras entre sí, pero con el pasar del tiempo, se ve el fenómeno con más detenimiento y se descubre que ambos movimientos se daban como parte de un gran movimiento para el que se postulaba el nombre de Modernismo, según García López.  Gullón, cita a Pedro Salinas afirmando que: “el Modernismo no es otra cosa que el lenguaje generacional del 98”, por lo que queda claro que tal división era un fundamento inválido.

 Relación de la novela, La Voluntad, con el espíritu del 98

Portada del año 1902

Portada del año 1902

Según Amando de Miguel Rodríguez, catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense, el espíritu noventayochista está impregnado de pesimismo, negrura y melancolía, con una sensibilidad a lo popular y una consideración moral de los problemas políticos. Y la novela La Voluntad,  muestra cómo Antonio Azorín se debate entre el por qué de su existencia, y se dedica a una intensa reflexión dentro de la desesperanza, acerca de la inutilidad o fatuidad de cualquier esfuerzo humano. Por ejemplo, el personaje Yuste, representa muy bien el espíritu descrito por Amando, puesto que, es un personaje marcado por el desencanto y la melancolía. Respecto al tipo de héroe que presenta el texto,  éste se caracteriza por estar lleno de pesimismo y abúlico en su proceder, como se verá más adelante. De esta manera, se va desarrollando la novela, hasta jugar con los dominios de la muerte.

 El proceso de aprendizaje del héroe en La Voluntad y su desenlace

El héroe en La Voluntad se presenta como un ser rebelde, lleno de pesimismo, con una voluntad agónica, pierde las ganas de hacer algo consigo mismo, debido a que se rodea de vivencias como periodista, sus gritos no son escuchados por Madrid, y concluye que, la misma España es la causante de sus males. Al perder las ganas de actuar, se dedica a destruirse a sí mismo, a reflexionar de la peor manera acerca de su condición, autodestruyéndose. Por tanto, se da una muerte simbólica del héroe, a falta de fe y una voluntad quebrantada, que lo lleva a un casamiento con Iluminada, quien hace de él su propia voluntad.

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